Patañjalayogaśāstravivaraṇa
I.49
Comentarios
sobre el pātañjalayogaśāstra de Patanjali, por Śaṅkara
SAMĀDHI PĀDA | Sādhana
Pāda | Vibhūti
Pāda | Kaivalya
Pāda
Actualizado: octubre, 2025
Este es un
conocimiento especifico del objeto, a diferencia del conocimiento que se
obtiene de la autoridad o de la inferencia
śruta-anumāna-prajñābhyām
anya-viṣayā viśeṣa-arthatvāt
El conocimiento (inmerso en) las
escrituras (āgama) trata solo de conocimientos genéricos, pues los objetos
particulares no pueden vincularse con las escrituras, ya que un conocimiento
individual no presenta asociaciones convencionales con palabras. (Por la misma
razón), el conocimiento por inferencia (anumāna) se refiere solo a
conocimientos genéricos. El ejemplo de la inferencia ya se ha mostrado (I.7):
donde hay cambios en el espacio, hay movimiento, y viceversa. Esta conclusión
se obtiene por inferencia en virtud de conceptos generales. Por tanto, los
objetos conocidos por tradición e inferencia no son nunca objetos particulares.
La percepción ordinaria no
proporciona en absoluto conocimiento alguno sobre objetos sutiles, remotos u
ocultos. Por otro lado, no se puede afirmar que éstos no existan o no sean
demostrables; solo el conocimiento durante el samādhi nos brinda un conocimiento
concreto de los objetos sutiles o de puruṣa.
El objeto del
conocimiento portador de la verdad es un conocimiento especifico, y no genérico
concebido por el hombre, como dice el sūtra. Se trata de un objeto concreto; hay una infinidad de objetos
concretos, y no puede haber una palabra específica para cada uno, por lo que la
asociación convencional con una palabra es solo para genéricos. Incluso cuando
hay una palabra para un particular (por ejemplo, una persona concreta), esa
palabra no puede identificar o comunicar ese particular a alguien que no lo conozca
ya.
El
conocimiento (inmerso en) las escrituras trata solo de conocimientos genéricos. Como se dijo
antes (com. a I.7), se ocupa principalmente de la determinación de
generalidades. El ejemplo de la inferencia ya se ha mostrado (I.7): donde hay cambios en el
espacio, hay movimiento, y viceversa. Esta conclusión se obtiene por inferencia
en virtud de conceptos generales. Y eso es todo
lo que la inferencia puede proporcionar. Por tanto, los objetos conocidos por tradición e
inferencia no son nunca objetos particulares.
(Oponente) Pero
estos objetos particulares, relacionados con los elementos sutiles o con puruṣa, tampoco pueden ser
conocidos por la percepción ordinaria, y aparte de los tres medios aceptados de
conocimiento correcto, no hay otro medio por el cual podamos conocerlos.
(Respuesta)
La
percepción ordinaria no proporciona en absoluto conocimiento alguno sobre
objetos sutiles, remotos u ocultos. Por otro lado, no se puede afirmar que
éstos no existan o no sean demostrables. Porque lo que
está probado por la experiencia existe: cabalga por el camino del rey, por así
decirlo. Solo el conocimiento durante el samādhi nos brinda un conocimiento
particular de los objetos sutiles o de puruṣa.
(Oponente)
Afirmas que estos detalles relacionados con objetos sutiles se conocen por
percepción directa (solo en samādhi). Pero todo es
dado a conocer por el Señor (en las escrituras). Se puede decir que, como son
hechos, hay que conocerlos (o no podríamos hablar de ellos); entonces son
conocidos por medio de las escrituras y la inferencia, pero sólo en el sentido
de poder afirmar que 'existen'. No hay ninguna regla que diga que todos los
particulares deben ser cognoscibles por percepción directa. No se conocen todos
los detalles, ni siquiera de algo que se presenta ante los mismos ojos.
(Respuesta)
No es así, porque inferimos que las características relacionadas con cualquier objeto
son, en principio, cognoscibles por percepción directa. ¿Cómo es eso? La idea
es la siguiente: lo particular es algo que es un efecto, y como tal los
particulares, incluso los que se refieren a elementos sutiles, deben ser
directamente perceptibles para cualquiera, como los detalles de lo que se tiene
ante los mismos ojos. Luego este conocimiento
tiene un objeto distinto del conocimiento que se deriva de la autoridad o de la
inferencia, porque su objeto es un particular.
Cuando el yogui ha alcanzado el conocimiento en
samādhi, el saṃskāra que este conocimiento produce se
multiplica sin cesar.