Yogadarshana
Gheraṇḍa Saṃhitā: mudrās
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Haṭha
Yoga Pradīpikā | GHERAṆḌA SAṂHITĀ
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(1-23)
Capítulo tercero: MUDRĀS. Descripción de
mudrās y bandhas.
3:1-3 Gheraṇḍa
dijo: hay veinticinco mudrās. Su práctica proporciona el triunfo al
yogui. Son los siguientes: mahāmudrā (gran sello); nabhomudrā
(sello etérico); uḍḍiyānabandha (contracción flotante);
jālandharabandha (contracción de la garganta); mūlabandha (contracción
raíz); mahābandha (gran contracción); mahāvedha (gran
penetrador); khecarīmudrā (sello de la lengua); viparītakaraṇīmudrā
(sello de la acción inversa); yonimudrā (sello del perineo); vajroṇīmudrā
(sello vajroṇī); śakticālanāmudrā
(sello agitador de la energía); taḍāgimudrā (sello del
tanque); māndukimudrā (sello de la rana); śāmbhavīmudrā
(sello de Śiva); pañcadhāraṇās (cinco
dhāraṇās o concentraciones) [1. pārthivīdhāraṇā
(tierra, mūlādhāracakra), 2) āmbhasīdhāraṇā
(agua, svādhiṣṭhānacakra), 3) āgneyīdhāraṇā
(fuego, maṇipūracakra); 4) vāyavīdhāraṇā
(aire, anāhatacakra); 5) ākāśīdhāraṇā
(espacio, viśuddhacakra)]; aśvinīmudrā (sello del caballo); pāśinīmudrā (sello del pájaro); kākīmudrā (sello del
cuervo); mātanginīmudrā (sello del
elefante); bhujanginīmudrā (sello de la serpiente).
3:4-5 (Gheraṇḍa
dijo:) Maheśvara (Śiva), dirigiéndose a su esposa (Pārvatī),
recitó las ventajas de los mudrās como sigue: ¡Oh Devī, todos estos mudrās
cuyo conocimiento conduce a quien los practica a la obtención de siddhis,
deben mantenerse en gran secreto. No se han de enseñar alegremente a
cualquiera. Este conocimiento que no es fácil de obtener ni siquiera por los
dioses mismos, proporciona felicidad al yogui!
3:6-7 Mahāmudrā:
presionar con firmeza el talón izquierdo contra el ano. Extender la pierna
derecha y sujetar el dedo gordo del pie con las manos. Contraer la garganta.
Fijar la mirada en el entrecejo.
3:8 Esta
técnica cura todas las enfermedades (abdominales) y, en especial, la tisis, el
estreñimiento, la inflamación del bazo, la indigestión y la fiebre.
3:9 Nabhomudrā:
en cualquier actividad y en cualquier sitio, el yogui puede practicar nabhomudrā.
Se lleva la lengua hacia arriba (hacia el velo del paladar). Se suspende la
respiración con los pulmones llenos.
3:10 Uḍḍiyānabandha:
contraer el abdomen tanto por encima como por debajo del ombligo. Empujarlo
hacia detrás, de manera que los órganos abdominales se aplasten contra la
columna vertebral. Quien practique este vuelo (uḍḍiyāna)
continuamente, vencerá la muerte. Gracias a esta técnica, el “gran pájaro” (haṃsa),
la fuerza vital (prāṇa), es forzada insistentemente a “volar hacia arriba” (uḍḍina),
es decir, a ascender a lo largo del canal central (suṣumnānāḍi).
3:11Entre
todos los bandhas, éste es el mejor. Con su práctica completa se
facilita la liberación.
3:12 Jālandharabandha:
contraer la garganta y colocar la barbilla contra el pecho. Jālandharabandha
cierra los dieciséis ādhāras. Practicado junto con mahāmudrā,
destruye la muerte.
3:13 Sus
efectos han sido muy comprobados y proporciona excelentes resultados. Quien lo
practique durante seis meses, ciertamente logrará su objetivo.
3:14 Mūlabandha:
presionar el perineo con el talón del pie izquierdo. Contraer el esfínter anal.
3:15 Colocar
el talón derecho sobre los genitales. Presionar contra el pubis. Contraer la
región abdominal hacia la columna vertebral. Este mūlabandha elimina la decadencia.
3:16 Quien
desee cruzar el océano de la existencia debe practicar este mudrā
en secreto.
3:17 Con mūlabandha
se controla vāyu. Debe
practicarse cuidadosa y diligentemente.
3:18 Mahābandha:
presionar el orificio anal con el talón izquierdo. Presionar suavemente este
talón con el talón derecho. Lentamente y con cuidado contraer los músculos del
recto
3:19 Al
mismo tiempo, contraer los músculos del yoni (perineo). Retener la
respiración (con los pulmones llenos) en jālandharabandha. Estas
tres contracciones juntas (ano, perineo y garganta) constituyen mahābandha.
3:20 Mahābandha
es el mayor de los bandhas. Destruye la decadencia y la muerte. Gracias
a su práctica, se realizan todos los deseos.
3:21-22 Mahāvedha:
igual que la belleza, juventud y encanto de una mujer son inútiles sin un
hombre (que la admire), así son mūlabandha y mahābandha sin mahāvedha.
Sentarse en mahābandha y retener el aliento con udānakumbhaka
(retención del aliento con los pulmones vacíos junto con uḍḍiyānabandha).
Esto es mahāvedha, el que da el éxito a los yoguis.
3:23-24
Quien practique diariamente mūlabandha y mahābandha con mahāvedha
es el mejor de los yoguis. Para él no existe el miedo a la muerte. La
decadencia no le alcanza. Los yoguis deben mantenerlo en secreto.
3:25 Khecarīmudrā:
cortar el tendón inferior de la lengua y mantenerla continuamente en
movimiento. Frotarla con mantequilla fresca. Tirar de ella (para alargarla) con
un instrumento de acero.
3:26 Con la
práctica continua se consigue alargar la lengua. Se logra khecarīmudrā
cuando la punta de la lengua puede tocar el entrecejo.
3:27 A
continuación, cuando se ha alargado suficientemente la lengua: Llevar la lengua
hacia arriba y hacia atrás para tocar el paladar. Con la práctica, se alcanzan
las cavidades nasales que comunican con el interior de la boca. Cerrar estos
orificios con la lengua (deteniendo la respiración). Fijar la mirada en el
entrecejo.
3:28 Con
esta práctica desaparecen debilidad, hambre, sed y pereza. No surgen
enfermedades, decadencia o muerte. El cuerpo se vuelve divino.
3:29 El
cuerpo no puede ser quemado por el fuego, secado por el aire o mojado por el
agua. El cuerpo no puede ser mordido por las serpientes.
3:30 El
cuerpo se vuelve hermoso. El samādhi se alcanza fácilmente. Al
tocar los orificios nasales internos con la lengua, se experimentan diversos
sabores.
3:31-32 Se
experimentan nuevas sensaciones a medida que fluye abundante néctar o ambrosía.
Se aprecian sucesivamente sabores: salados, alcalinos, amargos, astringentes,
mantequilla, guee, leche, cuajada, suero, miel y jugo de palmera.
Finalmente, se manifiesta el sabor del néctar.
3:33-35 Viparītakaraṇīmudrā:
el sol (plexo solar) se localiza debajo del ombligo. La luna se localiza en la
base del paladar. El proceso mediante el cual el sol asciende y la luna
desciende, se llama vipa. Es un mudrā secreto en todos los tantras.
Se coloca la cabeza en el suelo con las manos extendidas. Se levantan las
piernas y se mantiene la postura con firmeza.
3:36 Con su
práctica constante desaparecen la muerte y la decadencia. El yogui logra siddhis
y no es destruido ni siquiera en pralaya (disolución del universo al
término de un periodo cósmico)
3:37-42 Yonimudrā:
sentarse en siddhāsana. Tapar los oídos con los pulgares, los ojos
con los índices, las fosas nasales con los medios, el labio superior con los
anulares y el inferior con los meñiques. Inhalar prāṇavāyu
mediante kākīmudrā y unirlo a apānavāyu.
Visualizar los seis cakras en orden (ascendente) hasta que despierte kuṇḍalinī.
Repetir los mantras hum y haṃsa. Llevar a śakti
junto al jīva, en el sahasrāracakra. Lleno de śakti,
unida con el gran Śiva, meditar en el supremo gozo. Contemplar la
unión de Śiva y Śakti en este mundo. Completamente
extasiado, el yogui comprende que él es Brahma. Esta práctica es un gran
secreto, difícil de realizar incluso para los deva. Quien perfecciona
esta práctica entra realmente en samādhi.
3:43-44 Con
esta práctica, el yogui no resulta afectado por las acciones (más reprobables),
como las de matar a un Brahma o a un feto, beber alcohol o contaminar el
lecho del guru. Todos los pecados, tanto los más graves como los más
leves, quedan completamente destruidos gracias a esta práctica. Por tanto,
quien aspire a la liberación deberá efectuar esta práctica.
3:45 Vajroṇīmudrā:
apoyar las dos manos en el suelo. Levantar las dos piernas rectas. La cabeza no
debe estar en contacto con el suelo. Esta técnica despierta kuṇḍalinī
y da longevidad.
3:46-48 Esta
práctica es la cumbre de las prácticas del yoga. Facilita la iluminación y
perfecciona al yogui. Con ella se logra bindusiddhi (control sobre el
semen) y, entonces, se puede lograr cualquier cosa. Aunque se halle sumergido
en una vida de placeres, el yogui alcanza la perfección con esta práctica.
3:49 Śakticālana:
la gran diosa kuṇḍalinī, la energía del yo, la ātmaśakti,
duerme en mūlādhāracakra. Tiene la forma de una serpiente
enroscada con tres vueltas y media.
3:50
Mientras permanezca dormida en el cuerpo, el jīva es solo un
animal, y no se produce el auténtico conocimiento aunque practique durante diez
millones de años.
3:51 Igual
que una puerta se abre con una llave, la puerta de Brahma se abre
despertando kuṇḍalinī mediante el Haṭha Yoga.
3:52 Ponerse
una pieza de tela en la zona de los riñones y sentarse en un lugar oculto, no
desnudo, en una habitación exterior, para practicar śakticālana.
3:53 La
pieza de tela medirá un codo de largo (22,86 cm) por cuatro dedos (7,62 cm) de
ancho. Deberá ser suave, blanca y de un tejido de calidad. Se mantendrá
colocada firmemente en su sitio sujetándola con el katisūtra (una
cinta que se ata a las caderas).
3:54-55
Frotar el cuerpo con cenizas. Sentarse en siddhāsana. Inhalar prāṇavāyu
por ambas fosas nasales y unirlo firmemente con apāna. Contraer el
recto con cuidado mediante aśvinīmudrā hasta que el vāyu
penetre en suṣumṇā y manifieste claramente su
presencia.
3:56
Reteniendo la respiración mediante kumbhaka, la serpiente kuṇḍalinī
se siente ahogada, se despierta y se levanta hacia Brahmarandhra.
3:57 Yonimudrā
no se completa ni se perfecciona sin śakticālana. Primero se
practicará śakticālana y después se aprenderá yonimudrā.
3:58 ¡Oh, Chaṇḍa Kāpāli!,
así es śakticālana. Practica diariamente y con esmero.
3:59 Este mudrā
debe mantenerse en secreto, pues elimina la decadencia y la muerte. Por tanto,
el yogui que desee la perfección deberá practicarlo.
3:60 El
yogui que lo practique diariamente llegará a ser un siddha, alcanzará el
vigrahasiddhi y curará todas sus enfermedades.
3:61 Taḍāgimudrā:
adoptar la postura de paścimottānāsana. Ahuecar el
abdomen, como si fuera un tanque. Este es el taḍāgimudrā
(mudrā del tanque) que detiene
el envejecimiento y la muerte.
3:62 Māndukimudrā:
mantener la boca cerrada. Girar la punta de la lengua arriba y atrás, contra el
paladar (como en un salto de rana). Saborear lentamente el néctar sagrado (amṛta).
3:63 El
cuerpo no enferma ni envejece. Se mantiene la juventud y el cabello nunca
encanece.
3:64 Śāmbhavī.
se debe fijar la mirada en el entrecejo y concentrarse en el sí mismo esencial.
3:65 Los vedas,
los śāstras y los purāṇas son como mujeres
públicas. Sin embargo, esta práctica debe mantenerse guardada como una dama
respetable.
3:66 Sin
duda, quien domine esta técnica será similar a Adinātha (Śiva),
Nārāyaṇa (Viṣṇu) y Brahma.
3:67 Maheśvara
ha dicho: “realmente, quien conoce śāmbhavī
es Brahma”.
3:68 Pañcadhāraṇā:
una vez explicado śāmbhavī, escucha ahora los cinco dhāraṇās.
Con ellos se puede lograr cualquier cosa en este mundo.
3:69 Con su
dominio se puede visitar el cielo (svargaloka) a voluntad, se puede
viajar a la velocidad del pensamiento y se puede caminar por el aire.
3:70 Pārthivīdhāraṇā: este tattva
es de color amarillo verdoso, su bījamantra es lam, su forma
es cuadrada y Brahma es su deidad. Concentrar la mente y prāṇavāyu
en el elemento tierra mediante kumbhaka, durante un periodo de cinco ghaṭikās
(dos horas y media). También se denomina adhodhāraṇā.
Con su práctica se conquista este elemento y ninguno de sus constituyentes
podrá ya causar daño. Proporciona firmeza.
3:71 Quien practique esta concentración conquistará la muerte y se
convertirá en un siddha.
3:72 Āmbhasīdhāraṇā: este tattva
es de color blanco, como la flor kunda (jazmín), como una concha marina
o como la luna; su bījamantra es vam, su forma es circular,
como la de la luna, y Viṣṇu es su deidad. Concentrar la
mente y prāṇavāyu en el elemento agua mediante kumbhaka,
durante un periodo de cinco ghaṭikās (dos horas y media).
Esta técnica de concentración elimina todo dolor. Con ella, el agua no puede
causar daño alguno.
3:73-74 La muerte por ahogamiento no alcanza a quien practica esta
técnica, ni aún en las aguas más profundas. Debe mantenerse en gran secreto,
pues su revelación anula sus efectos.
3:75 Āgneyīdhāraṇā: este tattva
es de color rojo, como el del insecto indra-gōp y se halla situado
en la región abdominal; su bījamantra es ram, su forma es
triangular, y Rudra (Śiva) es su deidad. Brilla como un sol
y confiere siddhis. Concentrar la mente y prāṇavāyu
en el elemento fuego mediante kumbhaka, durante un periodo de cinco ghaṭikās
(dos horas y media). Esta técnica de concentración elimina el temor a la muerte
dolorosa. Con ella, el fuego no puede causar daño alguno.
3:76 La muerte por el fuego no alcanza al yogui que practica esta
técnica.
3:77 Vāyavīdhāraṇā: este tattva
es de color negro, como el ungüento para los ojos; su bījamantra es
yam, e Īśvara es su deidad. Este tattva está
lleno de sattva. Concentrar la mente y prāṇavāyu
en el elemento aire mediante kumbhaka, durante un periodo de cinco ghaṭikās
(dos horas y media). Con esta técnica, el practicante puede caminar por el
aire.
3:78-79 El dominio de esta técnica elimina la decadencia y la muerte y
permite desplazarse por el aire. El aire no mata a quien lo domina. No debe
revelarse a los malvados o a los incrédulos, pues se anularían sus efectos.
3:80 Ākāśīdhāraṇā: este
tattva es de color del agua pura de mar; su bījamantra es ham,
su forma es triangular, y Sadāśiva (Śiva) es su
deidad. Brilla como un sol y confiere siddhis. Concentrar la mente y prāṇavāyu
en el elemento éter mediante kumbhaka, durante un periodo de cinco ghaṭikās
(dos horas y media). Esta técnica de concentración abre la puerta de la
liberación.
3:81 Esta técnica es conocida solo por el yogui auténtico. La muerte
no le alcanza ni perece en el pralaya.
3:82 Aśvinī:
contraer y dilatar repetidas veces el esfínter anal. Esta práctica despierta
kuṇḍalinī.
3:83 Esta
técnica elimina las enfermedades del recto, fortalece el cuerpo y evita la
muerte prematura.
3:84 Pāśinī:
colocar las dos piernas en la espalda, detrás del cuello y mantenerlas firmes
como un pāśa (lazo para cazar pájaros). Esta práctica
despierta kuṇḍalinī.
3:85 Esta
técnica fortalece y aumenta la energía del cuerpo. Debe practicarse con
cuidado.
3:86 Kākīmudrā:
contraer los labios como el pico de un cuervo e inspirar lentamente. Este es el
mudrā del cuervo (kākī), que elimina todas las
enfermedades.
3:87 Kākīmudrā
es un gran mudrā mantenido en secreto en todos los tantras.
Con esta práctica se evita toda enfermedad, como un cuervo.
3:88-89 Mātanginī:
de pie y sumergido con el agua hasta el cuello, absorber agua a través de las
fosas nasales y arrojarla por la boca; a continuación, aspirar agua por la boca
y echarla por la nariz (como un elefante). Repitiendo esta técnica una y otra
vez se anula la decadencia y la muerte.
3:90-91 Esta
técnica debe ejercitarse en un lugar solitario. Su práctica confiere la fuerza
de un elefante y proporciona gran placer al yogui. Debe ejercitarse con gran
cuidado.
3:92 Bhujanginī:
estirar un poco el cuello hacia delante y tragar aire a través del esófago.
Este mudrā de la serpiente anula la decadencia y la muerte.
3:93 Esta
técnica elimina rápidamente todas las enfermedades intestinales, especialmente
la indigestión y la dispepsia.
Beneficios
de los mudrās
3:94 ¡Oh, Chaṇḍa Kāpāli!,
así te he mostrado los mudrās, perseguidos por todos los siddhas y que anulan la decadencia
y la muerte.
3:95 No
deben enseñarse indiscriminadamente ni debe revelarse a los malvados o a los
incrédulos. Debe conservarse cuidadosamente en secreto, aunque resulta difícil,
incluso para los devas.
3:96 Estas
técnicas que proporcionan felicidad y liberación deben enseñarse a personas
inocentes, calmadas y de mente tranquila, devotas de su guru y que
provengan de buena familia.
3:97 Su
práctica diaria elimina todas las enfermedades y aumenta el fuego gástrico.
3:98 Al
practicante no le alcanzan ni la muerte ni la decadencia; el agua, el aire y el
fuego no le afectan.
3:99 Con su
práctica se eliminan la tos, el asma, la inflamación del bazo, la lepra y todo
tipo de enfermedades.
3:100 ¡Oh, Chaṇḍa!, no hay nada mejor
para lograr siddhis.
1.kriyās
(1-60) | 2.āsanas (1-45) | 3.MUDRĀS
(1-100) | 4.pratyāhāra (1-5)
| 5.prāṇāyāma
(1-96) | 6.dhyāna (1-22) | 7.samādhi
(1-23)
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